
Desastre ahogado en llanto, esperanza esfumada en un suspiro... desesperación y alma marchita por el paso del tiempo... esperando en vano que avance el reloj, esperando en vano que el paso de los minutos diluya el pesar del alma y traiga de nuevo aquella paz de antaño... añoranza de días bellos, donde el amor bastaba, donde el sentimiento lo era todo, donde lo llenaba todo.
¡Crujir de hojas secas! Huya quien pueda, que se acerca la tormenta que dará al río un nuevo cauce. Tu sombra no es suficiente para guarecerme, te necesito conmigo, si no eres capaz de comprenderlo entonces simplemente márchate, que yo sabré como hacer frente al frío y la ventisca, aun si arrecia la lluvia.
Con el amor no basta... ya no basta...









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