lunes, 29 de junio de 2009

Nuevo Comienzo


Cálido, sereno. Primavera adelantada en medio de un gélido invierno.
Recorriste con tus labios mis mejillas y mis ojos, secando con tus besos las lágrimas de mi pasado.
Veo en tus ojos aquella miel fulgurando, como en un niño que abre el regalo que por tanto ha añorado, como si a través de aquellos cristales puros pudiera ver tu alma.
Te llevaste el dolor y le cambiaste en esperanza...