sábado, 27 de septiembre de 2008

Poema Sin Numero




















Da la cara, ¿Por qué me haces sufrir?
Deja mi corazón tranquilo, déjalo sentir.
Deja recordarte con cariño,
No como algo dañino.

Déjame tranquila, deja de torturarme
Pues no fue mi culpa enamorarme.
Si una vez te quise, ten compasión,
Ya que no cuesta ignorar mi corazón.

Dime la verdad ¿fuiste mi amigo
O sólo quisiste ser cortes conmigo?
Porque así tal ves tenga sentido
Detener mis malditos latidos.

Dime si te afecta la distancia
Que hoy nos acontece y nos separa
Aunque creo que ya en esta instancia
No pienses siquiera en repararla.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Soy Aquel


Soy la carga que has de llevar de por vida, soy el dolor que se junta en tu pecho día a día, haciéndose más grande, pero sin llegar a matar.
Soy esa fuerza impresionante que impide que lleves a cabo tu propósito de quitarte la vida, haciéndote creer que “todo pasará”, que hace que te aferres irracionalmente a una persona hasta el punto de entregarle tu vida y todo lo que te pertenece, hasta el punto de soportar las heridas internas más fuertes, a fin de seguir soñando.
Sí, yo soy aquel. Aquel que en los días alegres te llena de regocijo, y que es tan difícil de quitar una vez que la alegría se torna en constante tormento.
Soy aquel cuyos cimientos puso en tu pecho y que como punzadas hoy te hieren.
Soy aquel a quien llaman Amor, por el que los ilusos esperan y que los abandonados de la vida sólo quieren desechar.


domingo, 7 de septiembre de 2008

Dulce Deseo


















Las ganas de tenerte junto a mi son inevitables,
las ganas de poseerte y desearte se hacen incontrolables,
es que eres la pasión de mis manos tocandome
eres el vil seductor deseo que invade mis sábans por las noches.

Como evitar no sentir, como evitar no morir
es que mi eterno sufrir es no tenerte junto a mi.

viernes, 5 de septiembre de 2008

...Pasión...


Tinte rojo en mis sábanas, derramado por las mordidas de aquel amor descarnado, por aquel que desgarra el alma para encontrar sus secretos...

Tinte rojo en mis sábanas blancas, manchas de la impureza de mi cuerpo que ha sucumbido ante los encantos del tuyo...

Tinte rojo en mis sábanas blancas, que ya se vuelven carmesí, muestra de la pasión derramada, de aquella pasión que infiltrada en la sangre me lleva a hacer lo imposible por complacer los impulsos que desatas en mi interior...



lunes, 1 de septiembre de 2008

MIS ÚLTIMOS MOMENTOS



Ya la muerte es mi fiel compañera, me sigue dondequiera que voy. Me espera sola en una esquina a que yo termine mi operación.

La cuerda floja cayendo desde el techo y un último nudo por hacer. La banca, que hasta ella me lleva, me sostiene momentáneamente los pies, mientras ajusto los últimos detalles para terminar.

Una nota abandonada en una mesa. Mil recuerdos que debían de ser escritos en ella, y tan solo dos palabras que salieron del lápiz para ya no derramar más tinta: “Adiós amor”.

Aproximándome otro poco a mi objetivo, tras poner la soga alrededor de mi cuello logro ver a una chica acurrucada a mis pies, rogando que no concrete lo que he planeado. “¡dime tu nombre!” grito sin más. “¡Me llamo esperanza y te vengo a salvar!”Es lo que escucho por toda respuesta. La muerte me mira desde el fondo del lugar, sin inmutarse ante lo que la chiquilla diga, tan sólo asiente con la cabeza y espera a que termine lo que inconcluso estaba dejando.

Ajusto a mi cuello el nudo de la soga, oyendo las miles de excusas que ella ponía en mis oídos, pero ya no hay nada que hacer... el banquillo vuela de una patada y la soga ya tensada presencia el último aliento desprendido de estos labios. Se calma el dolor, se calma el pesar... Ya no hay más...