domingo, 26 de octubre de 2008

La noche sin luna


Me abrazaste, y me apretaste contra tu pecho, sentí tu calor, tu ternura, tu amor y cariño.
no sentí frío
Mi cuerpo estaba caliente, mis manos cubrian mi rostro,
Tus manos eran tibias.
Me abrazaste y me apretaste contra tu pecho
SEntí tu voz, sentí tu música, sentí tus deseos...
Fue tu dulce voz la que me habló del mundo.
Fue el cuerre de tus ojos los que me mostraron la bondad de tus actos.
Sin que te dieras cuenta yo estaba junto a tí.
Cada día crecia y me desarrollaba.
Nuevas formas que tú ni te imaginabas
Que ganas de decirte ESTOY AQUí!
Pero no.. aún no es tiempo.. La noche sin luna...
Pronto mamá, pronto sabrás que estoy aquí...

viernes, 17 de octubre de 2008

Ven a mi encuentro...


Disculpa si me desespero, pero es que a veces creo que no me alcanzará el tiempo. Tal vez mañana sea tarde para tenerte en mis brazos, volver a sentir tu piel junto a la mía. Talvez mañana parta a mi encuentro con aquella que no da tregua y a nadie espera, aquella cuyo negro manto hace mucho me busca para llevarme a un lugar donde todo es tinieblas. ¡Apártame con tu luz de ella! O por lo menos ven a mi encuentro, que junto a ti siento que no me toca, y aun si lo sintiera le daría poca importancia, porque si la muerte me encuentra en tus brazos al menos habré sentido que aproveché bien el tiempo que me quedaba... no habrá mejor mortaja que la que tu piel pueda proporcionarme...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Sangre Eterna


Corres por mi sangre, tu veneno.
Miras mis ojos, que mas, fuego.
Venas cubiertas de pecado,
Llanto triste ¿Muerte?
Vida, nueva era, a mi alrededor un mundo sin fantasías.
Lleno de tristezas, blanco y negro, vacío, frío.
Tocada por un ángel de oscuridad, bañada con sufrimientos ajenos a mi propio sufrimiento.
Cicatrices incurables, una agridulce melodía; tu nombre, mi vil quebranto; mi nombre olvidado en una triste imaginación, nadie entiende mi dolor.
Penas, Orgullo, sola en esta nueva vida…
Muerta entre un millón de gente…

EL HIJO

Entré en su cuarto lentamente, tratando de no hacer rechinar la puerta tras de mi, evitando que despertase. Recostado sobre su cama, dormía al parecer, mientras yo me aproximaba a él. Quise asegurarme de que dormía y susurré su nombre, pero solo obtuve silencio por toda respuesta... Dormía.

Mis objetivos claros, el corazón agitado, mi mente dejando escapar mil pensamientos a la vez... mis sentidos se habían agudizado al punto de que podía percibir hasta el más mínimo cambio en su respiración... nada debía fallar, debía aprovechar ése momento...

Acerqué mi mano a él, separé los cabellos en su frente para ver bien sus ojos. Así parecía realmente inofensivo, con sus cortos doce años y su delgada contextura, mas no debía guiarme por su momentáneamente dócil apariencia. Le miré sólo un momento más antes de seguir con mi cometido.

Cubrí su boca rápidamente, despertándole, pero sin dejar que saliera el más mínimo sonido. Luchó contra mí todo lo que pudo, pero sus esfuerzos fueron infructuosos, ya que tras ponerme a sus espaldas logré fácilmente empujar su cabeza hacia un lado hasta sentir el repentino crujir de sus vértebras. Cesaron sus intentos por zafarse, cesaron los gritos contenidos por mi mano cubriendo su boca. Su vida escapó en menos de un segundo y ya no había nada que hacer al respecto. Me volví hacia su mesa de noche y vi el retrato que tenía junto a su madre... En aquella fotografía, radiante, abrazaba a su hijo... hijo que acababa de perder. El único obstáculo que coartaba mis posibilidades de estar con ella ya no existía... lo único que frenaba mis ganas de sentirla conmigo acababa de escapar junto al último aliento de su hijo...

viernes, 10 de octubre de 2008

Desolada...


A carne descubierta enfrento la lluvia, que fría va cayendo sobre mi piel... no temo a lo que me pueda pasar en esta desierta callejuela, pues mi alma está más congelada que el frío de allá fuera...
Hace un momento el dolor era tanto que no creí poderlo soportar, mas ahora no siento nada, ni siquiera la lluvia cayendo encima de mí...
La muerte me corroe en vida y me guía por un camino sin sentido... silencio y sombras es todo lo que hay a mi alrededor... desnuda y con los pies enlodados seguiré este camino, que a pesar que no sé donde me lleva sé que me aparta del dolor, y eso es todo lo que me importa ahora...

jueves, 2 de octubre de 2008

Marchita


Quise hacerte desaparecer en ríos de lágrimas, pero no lo conseguí.
Quise refugiarme en los brazos de otra persona, pero no logró apartar tus caricias de mi piel.
Ha desaparecido la fuerza que me mantenía con vida, la luz que iluminaba el rumbo que seguía.
Ahora sola y perdida me es fácil caer ante la adversidad, pues las sombras me llaman, y aquellos deseos contenidos por tanto tiempo se agolpan por salir de mi interior.
Aquella flor que se mantenía viva ahora se marchitó… parte de mí murió con ella… murió mi esencia aunque mi cuerpo aún respira, y aquel puñal que en un rincón olvidado dejé en un momento de desesperación hoy parece denuevo mi mejor opción para detener el sufrimiento desatado en mi interior.