sábado, 5 de marzo de 2011

Golondrina Herida


Congela en mi alma tu llanto,
me desarma por completo tu pesar

Con cada lágrima en mi manto
cargo día a día tu trinar


Golondrina herida, caída en la desgracia.
Saliste un día y te arrebataron las ganas de volar


Vuelve algún día a remontar el vuelo
Vuelve algún día tu esplendor a mostrar...

Vino


Flaco favor me hace, amigo, tu compañía... como a la tristeza con la pena juntar. Al menos logro silenciar mi dolor con trazos de tu agonía, pero no logro por completo mis penas acallar. Las voces internas siguen acompañándome, siguiéndome. Quizás un vaso más... quizás un vaso más

Silencio...



Me dirijo a ti, a aquel que no responde pero siempre escucha, a aquel que se rompe ante mi palabra a pesar de su dureza. Frío y amargo a momentos, pero fiel compañero de los lamentos. Ruge potente ante mi tristeza, Dios de las noches, que nosotros: los olvidados del mundo, te rendimos pleitesía, añoramos tu compañía a pesar de tu sombrío humor, que de nuestra agonía hace burla.