
Detenerse a pensar en los yerros del pasado sólo ha arrancado las alas de esta mariposa que quiere volar... sólo ha traído dolor, amargura inusitada en los suspiros por lo que se dejó atrás, por lo perdido sin remedio, pero que tampoco se quiere recuperar...
Tanto uno como el otro cargaba con su historia, pero a pesar de ello quisimos intentar comenzar desde cero, a nuestro propio ritmo, de desaprender lo aprendido y hacer juntos nuestra propia historia...
Mi alma pedía a gritos cariño, y tu supiste acogerme en tu regazo como si fuese un gatito, haciendo de las caricias un lenguaje nuevo para mí, ya que las anteriores sólo amargura me habían traído...
En la más oscura de las noches supiste hacerme encontrar el camino, una nueva luna guiándome los pasos...









