
Sigo buscándote, en sueños, cada día, a pesar de que sé que te marchaste para ya no volver... la blanca dama me mira desde lo alto, sabiendo de mi silencioso sufrir... los te amo se han marcado a fuego en mi memoria y no logro apartar de mi la sensación que arrastraban consigo... te miro en medio de la oscuridad, tan simple y complejo a la vez que logras descoordinar todos mis sentidos, caliente y frío a la vez, como nadie... ahora la tierra se ha abierto bajo mis pies, consumiendo mi vida, o lo que queda de ella, lentamente... amarte, creyendo que tus palabras ciertas eran, que la profundidad del mar no se comparaba con la de los sentimientos que ambos teníamos, fue mi perdición. Ahora que ya no te tengo el infierno ha abierto sus puertas frente a mi, sólo queda el vacío envase, lo demás se ha convertido en cenizas... no soy ni la sombra de lo que algún día fui...









No hay comentarios:
Publicar un comentario